
La dualidad de los árboles
En la publicación anterior hablamos sobre el árbol torcido: sobre cómo crecer con carencias y forjarse en solitario moldea una estructura inquebrantable, pero a la vez rígida. Hoy quiero llevar esa idea a un choque directo con una de las preguntas que me hizo una psicóloga cuando intentamos “arreglar” lo que nos pesa. Hace poco me enfrenté a un ejercicio de introspección, conocido como “la pregunta del milagro”: Imagina que, mientras duermes, tus problemas se resuelven de la noche a la mañana. Una vez despierto: ...